Fotografía inmobiliaria Casa Esclavi
Cambados tiene algo especial, y Casa Esclavi lo aprovecha bien. Una casa rural reformada con criterio, donde la piedra gallega de toda la vida convive con espacios amplios y luminosos sin que chirríe nada. El tipo de sitio que se vende solo si consigues que las fotos transmitan lo que se siente al estar ahí.
El encargo era para Galihost, que gestiona la propiedad en plataformas como Airbnb y Booking. Necesitaban un reportaje completo: más de cien fotos con HDR para sacar el máximo a los interiores, terrazas, dormitorios y baños, más tres vídeos. Dos verticales para redes —uno con presentador y otro de recorrido por la casa— y uno horizontal grabado con drone para tener una perspectiva del entorno que las fotos desde dentro no pueden dar.
Aquí no hay adrenalina ni luz que cambia cada segundo, sino paciencia: esperar el momento en que la luz entra tal y como buscas por una ventana, encontrar el ángulo que hace que una habitación parezca más grande, cuidar los detalles que marcan la diferencia.
El resultado fue un paquete completo listo para que Galihost lo volcara directamente en sus plataformas. Me gusta cuando el trabajo tiene una utilidad tan clara y tangible.